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martes, 20 de abril de 2010

Tu mejor amigo

Hace unos meses alguien vino a mí, con la idea de hacer dinero con un blog.

A continuación la introducción de lo que pensé podría ser mi nuevo blog:

El hombre es un criatura que está en constante evolución, regido por la famosa ley del más fuerte, solo sobrevive el que sabe adaptarse, solo tiene éxito el que aprende nuevas estrategias para vencer los obstáculos, nuevas técnicas para manejar el sistema, el que cambia su “modus operandi” , el que aprende los nuevos pasos del nuevo baile.

Afortunadamente nos tocó vivir en la era de las comunicaciones.

Hemos evolucionado de una manera asombrosa, venimos de las señales de humo, crecimos a las anotaciones y jeroglíficos en tablas de piedra, paredes y papiros, pasamos por la compilación de información en grandes folios, y ascendimos a las computadoras; la que nos conectó a todo el mundo a través de algo llamado Internet: una manera sofisticada, fácil, y rápida de comunicación.

La nueva tecnología nos permite enviar un mensaje en cuestión de segundos al otro lado del mundo, a millares de personas. Todas esas son ventajas a nuestro favor, si no tenemos éxito en nuestras vidas es porque simplemente no lo intentamos. Y la internet… bla bla bla

Bueno me di a la tarea de investigar, recolecté una gran cantidad de información, realicé un plan con objetivos, gráficas y todo, después de 2 meses de trabajar por horas en éste proyecto, decidí escuchar esa voz suave casi imperceptible pero pertinaz por allá en la trastienda de mi ser,(en realidad no sé de dónde proviene esa voz, pero siempre está allí).

Esta voz me decía “éste proyecto no es en realidad lo que quieres hacer”.

La voz continuó con argumentos tales como: tus preferencias distan mucho de lo que tratas en tu proyecto. Te gusta más lo espiritual, el crecimiento personal.

Has trabajado ya muchos años en tu propio crecimiento y has logrado algo, lo cual será mucho más placentero, beneficioso y fácil de compartir.
A lo mejor solo logres ayudar a una sola persona además de ti misma, pero será suficiente, habrás logrado tu objetivo.

Entonces decidí escuchar mi ¿voz interior? ¿Como llamar ese voz interior? Podría llamarlo

“La voz de Dios”
“Mi guía espiritual”
“El espíritu Santo”
“Mi ángel de la Guarda”
“La voz del corazón”

Otros le llamaría “ el subconsciente”.

Los estadounidenses le llaman “the gut feeling” (como traducir esto: el sentimiento del intestino? La voz de las tripas? El que tenga mejor alternativa para traducir esta expresión por favor déjemelo saber).

En fin, esta expresión definitivamente está relacionada con las mariposas en tu estomago, cuando tienes miedo, presente con la excitación de lo desconocido, con la expectativa de lo que planeas.

Me hubiese gustado encontrar una palabra universal, para llamar esa voz interior, pues todos somos asistidos por esa voz íntima que sabe exactamente el camino que debemos seguir, la mayoría hemos experimentado arrepentimiento y nos hemos oído decir a nosotros mismos: “Si tan solo hubiese escuchado mi voz interior”, “si hubiese oído a mi corazón”

Ese precisamente esa voz a la que me refiero en mi título “escucha tu mejor amigo". A mi particularmente me gusta llamarle corazón.

Este amigo ha estado siempre allí contigo, en tus buenos y malos momentos, siempre te aconseja de lo mejor, pero muchas veces le ignoramos, o simplemente le obligamos a callar, imponiéndole una idea que se nos ha metido llevar a cabo a toda costa.

No es que querer sacar un proyecto adelante a toda costa, sea malo, lo malo es que nos empeñamos en algo que como una espejismo nos nuble la visión y la mente, y no nos permite de pronto ver los contra que pueden en un momento dado ser tan pesados que llevaran la empresa al traste.

A no ser que nuestro empeño, tolerancia, sentido de sacrificio y abnegación sean tan grandes que nos permitan continuar representando una farsa el resto de la vida.

La voz del corazón, tu mejor amigo siempre sabe con exactitud qué es lo que teconviene. Si tan solo lo escucháramos más a menudo.

3 comentarios:

Carlos Alfonso Potes dijo...

Ese sentimiento nos puede llevar o no llevar por rumbos que no tenía previsto, muchas veces es el miedo de nuevas cosas la que nos habla al oído, el miedo al cambio, y no es ese amigo que siempre ha estado conmigo, por lo que hay que aprender a distinguirlo, para hacerlo hay que vencer ese miedo y allí si oír claramente el amigo que nos habla desde las entrañas, esto se logra poniendo en una bandeja las alternativas que tengo, si yo he trabajado muchas horas en un proyecto y por esa sensación pienso que debo archivarlo, que pierdo si presento ese proyecto a la comunidad que está dirigido y después analizo los resultados y ya sin el miedo de ese enfrentamiento inicial, si podre tener una mayor posibilidad de analizar si me retiro o no, sin haber arriesgado mas, si el temor es que está incompleto mi trabajo, porque no presentarlo inacabado para luego seguir terminándolo pero ya en camino, en nuestra tierra decimos que el camino se arreglan las cargas, pero se ha iniciado ese camino. Suerte en tus proyectos, además que no nos dejes de mostrar ese trabajo de muchas horas, saludos.

Jorge Alejandro Camacho Sosa dijo...

Te debo muchos mensajes y en lugar de enviarlos termino haciendo un comentario en el blog. Tal vez lo haga porque los estos tienen mas semejanza con las desordenadas conversaciones de café que los juiciosos mails. En cualquier caso saludo ese lanzarse al agua en un proyecto. Un proyecto, cualquiera que este sea, no importa donde nazca ni a dónde pretenda ir (ya Lennon nos advirtió que "la vida es eso que pasa mientras uno hace otros planes")siempre es un sintoma de vida; es una accion, un movimiento, una apuesta contra la parálisis que nos mata antes de tiempo. Nosotros, los educados bajo los influjos de la modernidad, somos casi adoradores de la racionalidad y subestimamos esa otra inteligencia emocional qye es mas eficiente para actuar en un mundo entrópico. Somos hamletnianos: dudamos, dudamos, dudamos... y a ratos nos conviene escuchar la recomendacion del poeta josé Emilio Pacheco: "Has lo que quieras/ escribe lo que quieras/ de todos modos serás condenado". Bueno, me parece recordar que es más o menos así.

Libia Amparo Quintero U dijo...

Simplemente me encanta tu opinión, y la forma como lo expresas, y tambien aquello del poeta Jose Emilio Pacheco "escribe lo que quieras, de todas maneras seras condenado"
Lo importante es que me he ido liberando del miedo a la condena, lo cual me hace libre.