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martes, 18 de mayo de 2010

Piense Señorita Quintero

Acerca de la influencia de los profesores en la formación de los alumnos.


Una Frase se hace Célebres no necesariamente porque la haya dicho alguien famoso.

Se hace célebre porque impacta, se destaca, llega a ser importante, se repite, y se nos queda grabada en la memoria y de tanto repetirse puede llegar a convertirse en un paradigma, hacerse viral y finalmente puede llegar a ser una pandemia.

La frase en cuestión es “Piense, Señorita (aquí el apellido)” y estoy segura que las que cursamos tercero de bachillerato en el colegio Nazareth de Tuluá, 1974, recordamos a “don Regelio” y su frase preferida.

Don Roger era nuestro profesor de Algebra, explicaba la lección y si alguien le preguntaba algo que no entendía nos contestaba en el momento: “ Piense Señorita tal”, casi siempre encontrábamos la respuesta por nosotras mismas. No siendo así, al final de la clase se quedaba para explicarnos.

Algo que también fue importante era su sistema de calificación, cuando nos iba mal y sacábamos una mala nota nos decía “te presto una unidad, pero el próximo mes tienes que sacar más de 4, para poderme pagar” en aquel entonces se calificaba de 1 a 5; y efectivamente todas nos esforzamos y siempre pagamos.

Don Roger cultivo dos cosas muy valiosas en nosotros:

La disciplina de pensar y La Responsabilidad.

El oficio de pensar se cultiva sobre todo en la escuela, la destreza del profesor para enseñar nos proporciona las herramientas adecuadas para desarrollar ésta facultad.

Es una lástima que la juventud actual tenga tan poco respeto por sus mayores, es un infortunio que cierren sus oídos a las cosas sencillas e importantes que los adultos muchas veces tienen para decir.

Es una desgracia que los profesores le teman a los alumnos, que les dejen hacer lo que mejor les parezca, sin tener en cuenta que es el futuro del país el que se esa forjando.

Yo no puedo entender qué clase de exámenes son esos con el libro abierto, hasta donde yo entendía el propósito de un examen es saber cuánto sabes.

Es un infortunio que les den buena notas a un muchacho no más que por no bajarle la moral, cuando en realidad lo que se está haciendo es mentirle al estudiante, a los padres, a la sociedad?

Muchos chicos salen de la escuela secundaria y no saben las tablas de multiplicar, no pueden mentalmente realizar un problema simple de división.

Es una desgracia  aun mayor, que los padres estemos tan ocupados como para no reclamar el derecho de nuestros hijos para ser entrenados en el importante  oficio de pensar.

3 comentarios:

helena dijo...

Querida Libia
Lamentablemente los padres de hoy nos hemos creado unas necesidades materiales a las que tenemos que hacer frente trabajando un montón de horas al dia, en detrimento del cuidado y la educación de nuestros hijos y del tiempo que pasamos con ellos. Este deber de los padres se lo hemos encomendado a los profesores, a los que exigimos que hagan el trabajo que nosotros deberíamos hacer.
Yo veo ahora un montón de niños solitarios, cargados de trabajo y extraescolares y sin casi tiempo para jugar. Los años de infancia de nuestros hijos no volverán y todo lo material que podamos darles no compensa el abandono.
La educación empieza en casa y el colegio debe ser un complemento a la misma. Recuperemos el valor de lo que importa.
Un abrazo

antonio dijo...

Quizás nos haga falta pensar más,pues muchas cosas en esta sociedad se nos dan ya hechas,nos hemos vuelto muy cómodos y no queremos asumir responsabilidades.

Saludos afectuosos!

Libia Amparo Quintero U dijo...

Queridos amigos, No podría estar más de acuerdo con ustedes.

Es cierto, la educación empieza por casa, y también es cierto que como padres, muchos hemos descuidado la tarea más importante: educar los hijos como debe ser.
Es cierto que esta sociedad de consumo nos absorbe, nos exprime, nos aísla de lo mas preciado. Cada día hay más cosas para atender y que los hijos se las ingenien como mejor les parezca y es muy fácil culpar al otro de nuestra ineptitud para lograr un trabajo bien hecho. Es muy cierto que aveces dejamos de lado lo más por lo menos .

Mi intensión en este artículo de hoy no era levantar mi dedo acusador hacia los maestros, quizás no me exprese bien, por el contrario quería resaltar la gran diferencia que hace un buen maestro.
Una frase puede ser fundamental en el cambio de actitud y el éxito de un estudiante.

Por lo menos para mí Don Rogelio y muchos otros profesores, marcaron unas pautas importantísimas en mi desarrollo, en mi manera de aprender, en la manera de usar las herramientas que iba adquiriendo.

Muchas veces pasa, que de pronto los padres nos tornamos tan ignorantes ante los ojos de nuestros hijos adolecentes, y se inclinan más a escuchar a los extraños.

En mi escrito de pronto se mezcló la frustración. He pasado y sabido de muchas en este país.

Hace unas semanas mi hijo decidio no asistir a la preparatoria para un test súper-importante del estado, sin ese test simplemente no te gradúas de escuela secundaria, y según parece mi hijo deambuló todo el día por la escuela, mientras sus compañeros estaban en clase.
Su consejero, y profesores le vieron le dijeron que debería ir al test y ante la respuesta del muchacho “Ya tome mi decisión” simplemente le dejan seguir deambulando por ahí, sin exigirle ni tratar de convencerlo de que eso es lo que se requiere de él en ese momento. Tampoco me llamaron, solo lo supe semanas despues.

Por Dios los profesores necesitan ejercer la autoridad en la escuela, sino entonces quien?