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viernes, 18 de julio de 2014

Cuando yo me vaya


Cuando yo me vaya, no quiero que llores,
quédate en silencio, sin decir palabras,
y vive recuerdos, reconforta el alma.

Cuando yo me duerma, respeta mi sueño,
por algo me duermo; por algo me he ido.

Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada,
y casi en el aire, con paso muy fino,
búscame en mi casa,
búscame en mis libros,
búscame en mis cartas,
y entre los papeles que he escrito apurado.

Ponte mis camisas, mi sweater, mi saco
y puedes usar todos mis zapatos.

Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama,
y cuando haga frío, ponte mis bufandas.
Te puedes comer todo el chocolate
y beberte el vino que dejé guardado.
Escucha ese tema que a mí me gustaba,
usa mi perfume y riega mis plantas.

Si tapan mi cuerpo, no me tengas lástima,
corre hacia el espacio, libera tu alma,
palpa la poesía, la música, el canto
y deja que el viento juegue con tu cara.
Besa bien la tierra, toma toda el agua
y aprende el idioma vivo de los pájaros.


Si me extrañas mucho, disimula el acto,
búscame en los niños, el café, la radio
y en el sitio ése donde me ocultaba.

No pronuncies nunca la palabra muerte.
A veces es más triste vivir olvidado
que morir mil veces y ser recordado.

Cuando yo me duerma,
no me lleves flores a una tumba amarga,
grita con la fuerza de toda tu entraña
que el mundo está vivo y sigue su marcha.

La llama encendida no se va a apagar
por el simple hecho de que no esté más.

Los hombres que “viven” no se mueren nunca,
se duermen de a ratos, de a ratos pequeños,
y el sueño infinito es sólo una excusa.

Cuando yo me vaya, extiende tu mano,
y estarás conmigo sellada en contacto,
y aunque no me veas,
y aunque no me palpes,
sabrás que por siempre estaré a tu lado.

Entonces, un día, sonriente y vibrante,
sabrás que volví para no marcharme.

De el libro "En voz baja"
www.carlosboaglio.com.ar

domingo, 13 de julio de 2014

Bendiciones Celta


Que el camino salga a tu encuentro
Que el viento siempre esté detrás de ti
Y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar,
Que Dios te sostenga con el puño de Su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras,
Y que nunca quieras vivir tanto como vives.
Recuerda siempre olvidar
Las cosas que te entristecieron.
Pero  nunca te olvides de recordar
Las cosas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar
A los amigos que resultaron falsos.
Pero nunca olvides recordar
A aquellos que permanecieron contigo.
Recuerda siempre olvidar
Los problemas que ya pasaron
Pero nunca olvides recordar
Las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro
No sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca se te venga el techo encima
Y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un  frío anochecer,
Una luna llena en una noche oscura,
Y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que haya una generación de hijos
En los hijos de tus hijos.
Que vivas cien años,
Con un año extra para arrepentirte!
Que el Señor te guarde en  Su mano
Y nunca apriete mucho tu puño.
Que tus vecinos te respeten,
Los problemas te abandonen,
Los ángeles te protejan,
Y que el cielo te acoja,
Que la fortuna de las colinas Irlandesas te abracen.
Que las Bendiciones de San Patricio te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados
Y tu corazón ligero,
Que la buena suerte te persiga,
Y cada día y cada noche.
Muros contra el viento,
Y un techo para la lluvia,
Y bebidas junto a la fogata -
Risas para consolarte
Y aquellos a quienes amas cerca de ti,
Y todo lo que tu corazón desee!
Que Dios esté contigo y te bendiga,
Que veas a los hijos de tus hijos,
Que el infortunio sea pobre, rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad
Desde este día en adelante.
Que Dios te conceda muchos años de vida,
De seguro Él sabe que la tierra
No tiene suficientes ángeles


miércoles, 25 de junio de 2014

YO, QUE SOY HUMANA


Cuando el dolor y el miedo nos acorralan,
el alma libera su angustia en forma de lágrimas.

Otros más grandes que yo han llorado,
lloró Jesús frente a la tumba de Lázaro,
lagrimas de sangre lloró en el huerto Getsemaní,
lloró María de camino al calvario,
lloró Judas frente a la cuerda que le esperaba
no voy a llorar Yo… que soy humana?

©Libia A Quintero.

Momento equivocado


Perdonadme, hoy decidí vestir mi túnica blanca de filósofo griego;
 mis disertaciones no seran tan elocuentes y profundas como las de Socrates, Platón o Aristóteles, pero están en mi corazón  y quiero dejarlas escritas para ti en el aire.

Quien soy? De dónde vengo? Hacia dónde me dirijo?...Gran misterio.
Concientemente no sé quien soy, la verdad es que no me conozco; me asombro muchas veces con mis respuestas, y mis acciones. Parte de mí, la que camina, un día emprendió un viaje y llegó hasta aquí, sin compas, ni brújula, ni siquiera un plan. Simplemente vine, y aquí estoy.

He representado muchos y diferentes roles, tengo muchos nombres,
 he intentado muchas sendas, he sufrido soledad y angustia,
 me he caido muchas veces y me levanté otras tantas.
He saboreado la dulzura de los momentos felices y también sé de la amargura
de la depresióny la tristeza y al final…? Estoy como al principio, sigo sin saber.

Mi alma sabe qué lo que busco no está aquí. Definitivamente, por lo menos no en éste nivel,
pero soy tan tonta y tan terca que no termino de sentarme quieta a escuchar la gran verdad.

Estoy aquí y no pertenezco. Siempre estoy haciendo las cosas en el momento equivocado, o muy tarde o muy temprano pero nunca en el momento preciso. Cuando mis infantas amigas estaban jugando a las muñecas, yo estaba leyendo. Cuando mis amigas adolescentes salian de a divertirse yo estaba intentando escribir un poema. Cuando mis amigas estaban estudiando yo en la nubes soñando, cuando ellas estaban teniendo bebes, yo emprendía un viaje sin más ni más, cuando mis amigas se retiran a descansar yo tengo dos hijos adolescentes para guiar. Aquí estoy ahora en la busqueda, anhelando, añorando algo que no sé ní lo que es, ní dónde esta; Mi alma lo sabe, pero sigo siendo terca, continuo a mi manera sin detenerme a escuchar.


©Libia A Quintero-Goncalves

lunes, 23 de junio de 2014

MI DUELO A MI MANERA.



Yo sé que cada una de mis palabras está destilando tristeza,
pero tengo alma de poeta y los poetas tenemos
una manera particular de degustar la tristeza.

Escribir y llorar es mi forma de lidiar con el dolor
ésta vez, parece ser que va a tomar más tiempo,
 porque nunca antes perdí a mi padre.

Tus palabras son hermosas, y tienes toda la razón.
 Te agradezco que quieras levantar mi espíritu,
pero el dolor de su ausencia sobrepasa cualquier razonamiento.

Las lágrimas me fueron dadas para llorarlas.
Nadie sabe la sed con que otro bebe;
 y si algo me pertenece por derecho propio
 es la libertad de vivir mi duelo a mi manera.

No es que haya perdido mi juguete preferido,
 ni que haya fallado una prueba crítica,
 es que me fue arrancado de tajo y por sorpresa
 un pedazo mismo de mi alma.

 Este es un dolor de ausencia y
 tengo remordimiento de lo que he perdido,
 tengo compasión de mi misma por lo que me falta
 y solo mis lágrimas redimirán  este vacío.

¡Es mi duelo, y lo vivo y lo trasciendo a mi manera!

©Libia A Quintero Goncalves

jueves, 12 de junio de 2014

DIA DEL PADRE SIN TI.

          
         A mi Padre: Manuel Quintero.

¿Celebrar el día del padre, pero sin ti, que objeto tiene?
Es como una fiesta a la que no llego el invitado de honor.
Te recuerdo y te extraño, y no hay ninguna lógica
que me alivie esta pena, que me haga entrar en razón.

No puedo comprender ésta metáfora de que vives en mi,
cuando la verdad es que no estarás allí a mi llegada,
que se quedo en silencio tu guitarra,
que contigo ese me fue toda esperanza.

Cómo me haces falta! Todo me habla de ti,
el sonido del agua en el rio que corre,
las rosas del jardín que me ayudaste a plantar,
el romper de las olas de ese mar que tanto te gustaba,
 pero sobre todo, los acordes sonoros de cualquier guitarra.

Yo no sé cuando pasara esta pena,
Yo no sé cuando éste corazón va a resignarse;
pero donde quiera que Tú estés,  debes saber
 que te he amado  y te amaré con toda  el alma.

©Libia A. Junio 2014



Sueños, Voluntad y Fe

Dios ha puesto 3 grandes fuerzas en el corazón del ser humano: Los Sueños, la voluntad y la fuerza.

Los sueños nos dicen: “Yo quiero llegar a” “Yo quiero tener” “Yo quiero ser”
La voluntad nos afirma: “No me rindo, yo sé que puedo”
La fe nos susurra “no temas, ya está hecho, solo tienes que quererlo”

Los sueños nos llevan a volar tan alto como lo están las estrellas.
La voluntad hecha de persistencia y tenacidad nos busca la manera de salvar los obstáculos y siempre está diciendo: “Llego por que llego” “Porque Yo lo quiero”
La fe es el cayado en que nos sostiene en los momentos críticos de la travesía, nos mantiene serenos en medio de la tormenta y nos dice: Confía, todo estará mejor mañana. 

Los sueños se elevan a veces muy alto, pero no hay nada imposible para una voluntad férrea y una fe inquebrantable, ejemplo de ello nos dan aquellos hombres que inventaron el avión, aquellos otros que llegaron a la luna, esos teléfonos modernos que nos permiten ver y conversar con alguien que está muy, pero muy lejos, por nombrar unos pocos, todas y cada una de la invenciones nos dan testimonio de ello.

Quiero dejarles hoy con estas palabras: tu voluntad y tu fe las moldeas tú y llegan a ser tan fuertes como tú quieras.
 Los sueños dependen de ti, de cómo y cuando los quieras alcanzar.
No permitas que nadie te destruya los sueños, haz caso omiso de aquellos ignorantes que se burlan de lo absurdo de tu sueño.  Empieza una y otra vez, allí donde tú estás, porque grandes proyectos empezaron como un sueño y se convirtieron en realidad gracias a la voluntad, la fe y la paciencia.