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domingo, 9 de agosto de 2009

Cotidianeidades

De esa infinita influencia del amor en nuestras vidas.















Pintura Acrilica. By the candle ligth.

De aquellas pequeñas cosas
que se presentan cada día,
y que se vuelven importantes,
si con los ojos del amor se miran.

De nuestro ajetreo diario,
del ír y venir en esta vida,
de la carga a veces tan pesada,
y de este amor nuestro de todos los días.

De ese amor que se esconde y me rehuye
y me juega a las escondidas,
que me busca y que me encuentra
en cada r
incón, en cada esquina,
en la cómplice sonrisa de una amiga,
en el perfume del jazmín de noche,
en unos ojos que nos miran.

Guffy, por ejemplo, un cachorro blanco
de ojos negros, desde donde el amor
con ternura se asoma, y me acaricia.
De las rosas rosadas, que me traen
el cariño de una abuela tan querida;
de aquel amor con que una sopa se cocina.

Cotidianeidades se trata del amor
que entre tus brazos nos equidista
los cuerpos, nos hace fuerte en la fatiga,
y que con ternura nos entrelaza las vidas.

Se trata del amor por nuestros hijos
que a pesar del temerario desafió
nos hace alegre la vida, nos empuja
a luchar y nos hace llevadera la rutina.

Del amor por la tierra y mis raíces,
mis poemas, mi gente tan querida.
Amor cotidiano por el prójimo
cuando al ofrecerle la amistad,
le extendemos un cheque al portador
sin exigirle jamás garantías.

©Libia A Quintero Goncalves
Todos los derechos reservados

sábado, 2 de mayo de 2009

El abrazo de la Ruana



Hay un abrazo escondido esperando por ti en cada cosa.
Carboncillo, 18x42 cm
Libia A. 3.1.09


LA RUANA
Canción Colombiana
Letra: Luis C. González
Música: José Macias
Ritmo: Bambuco

La capa del viejo hidalgo
se rompe para hacer ruana,
y cuatro rayas confunden
el castillo y la cabaña,
es fundadora de pueblos
con el tiple y con el hacha,
y con el perro andariego
que se trago las montañas.

Abrigo del macho macho
cobija de cuna paisa
sombra fiel de los abuelos
y tesoro de la patria.
Sabor de pecado dulce
y dulce calor de faldas
grita con sus cuatro puntas
el abrazo de la ruana.

Porque tengo noble ancestro
de Don Quijote y Quimbaya,
hice una ruana antioqueña
de una capa castellana.
Por eso cuando sus pliegues
abrazo y ellos me abrazan
siento que mi ruana altiva
me esta abrigando es el alma.

viernes, 1 de mayo de 2009

Salome de los Montes


Carboncillo, 45cm x60cm
Libia A 5.1.09

SALOME DE LOS MONTES
(Un Poema para decir entre dos)

(El)
Salome de los montes y del arroyo,
el agua que pasa cantando,
de la canela y el romero,
del tomillo y la hierbabuena,
de la amapola y el trigo,
de las ortigas y del hinojo,
de mi vida y de mi suerte
pendiendo de tus antojos.

En la noche preñada de estrellas
bajas por el sendero, rumbo al cruce
de los cuatro caminos; cómo quisiera
ser camino y conducirte a tu destino.
¡Que la sangre con gusto diera,
porque fuera a mis brazos
que te condujera el camino!

Y llegas a un claro del bosque,
aquél, cerquita del agua clara;
recoges hojas y ramas para tu hoguera
azahares y amapolas para tu pelo,
resplandor de claro de luna para tu piel
guiño de estrellas, y suavidad de sereno.
Te quitas la capa y empiezas...
tu danza de terciopelo,
alrededor de la hoguera
que sin tu saberlo, ni imaginarlo
se nutre con mis ansias y mi deseo;
y sin poder evitarlo,_ aunque quisiera_
es a mí, que me devora en silencio.

Y alrededor de la hoguera,
Oh sacerdotisa de la luna,
empiezas tu danza moruna,
al son de los cascabeles que
adornan los brazaletes que
me encadenan a tus tobillos,
a tus manos, y a tu cintura.

¡Oh reina gitana, tortura de
mi alma, dueña de mi fortuna!.
Salome, a la luz rojiza de la hoguera,
puedo distinguir tu figura,
envuelta de azul de plata de luna.
Y tus velos transparentes,
que sin dejarme ver, me insinúan
el sortilegio de tu risa,
la tersura de tu vientre,
la redondez de tus senos,
la cadencia de tus caderas,
la brevedad de tu cintura.

De tu hermosura hechicera
testigos son la luna y mis ojos
que te atisban en la espesura.

.......

(Ella)
Yo se de tus ojos perdidos en la niebla
se de la intensidad con que me miras,
me lo dijo en secreto la luna lunera.
Yo se que la brisa te lleva mi caricia
que huele a romero, azahares y canelas;
y adivino tu desenfrenado afán de perderte
en el dorado trigal de mi cabellera.

Y danzo para ti mi danza, en la noche serena
bajo la noche constelada de estrellas
y al calor penetrante de tus ojos...
¡más ardiente aún que el fuego
candente, de mi preciosa hoguera!

........
(El)
¡Salome, que no diera por tenerte!,
Cuando al río bajas por agua;
Yo quisiera ser el agua,
que con gracia llevas en el cántaro.

Cuando en las mañanas recoges moras,
yo quisiera ser la que te llevas a la boca.
Cuando en el rió te bañas, y el agua
con lentitud se desliza por tu cuerpo,
¡cómo le tengo celos al agua,
que tiene libertad de viento!
¡Ay Salome, fuentecita de mis tormentos!

....

(Ella)
Y... bailo y me pierdo en mi danza,
envuelta en la bruma, adornada de azahares,
y amapolas, brazaletes y luz de luna.
Y el roce de mis sedas y mis tules,
me habla de caricias y desvelos,
del ansia que tiene mi piel,
de liberar en el viento serrano,
como mariposas mis sueños.
¡Ay, luna, luna, lunera,
Testigo sois de mis anhelos!

A ti, diosa de la noche,
te hago mis ofrecimientos,
y recojo azahares y estrellas,
y piedritas blancas,
y constelaciones de cometa,
y recito con efusión profunda
de memoria mis sortilegios,
y bebo tu imagen reflejada en el agua,
y con mi daga sagrada corto
lo que me ata y me importuna,
y te rezo y te pido Oh mi querida Luna,
que pueda compartir mi hoguera,
y calmar mi sed con el dueño de los ojos
que me siguen y me queman;
¡cobardes!, escondidos en la espesura.
Yo bailo para ti, Oh luna,
bajo el embrujo de sus ojos.
Regálame esta noche, Oh luna
la caricia presentida, de ese amante
fiel que se esconde en la espesura.
¡No permitas Oh reina de la noche
que pase otra noche sin saborear su ternura!.

......
(El)
Salome de los montes
de la canela y el trigo,
del tomillo y la hierbabuena,
de las ortigas y del hinojo,
pídele a tu Diosa la luna
que junte nuestros caminos
y sé para mí, mi amapola, mi
diosa, mi agua, mi vino
que yo con locura, seré tu fuego,
tu viento, tu noche y tu abrigo.
¡Oh Salome de los montes,
Camina tu camino conmigo!

©Libia A.

La Hechicera


Intuición  Acuarela 40cm x45cm Libia A 4.30.09

Decir Mujer es decir intuición, predicción, saber.


Algo hermoso está naciendo, y nos llama
a toda la tribu, los gitanos del sacro monte
a encender la luz de los cuatro destinos.

Un influjo especial hoy en el aire,
un gozo que enajena los sentidos,
hoy se está cumpliendo un oráculo divino.

Algo se conforma en los planetas,
álgo eterno y benevolente ha surgido
¡Alguien sabio y hermoso hoy nos ha nacido!

Puedo sentirlo, vibrando en cada nota
del ruiseñor, en su melódico trino,
humilde heraldo del amanecer divino.

Has surgido hoy entre nosotros,
y me llamas por mi nombre,con
palabras que de boca no han salido.

Mi esencia de hechicera esta vibrando
puedo sentirlo vibrando en mis sentidos,
te has materializado,!Oh ser divino!

En el aire vas repartida en cada átomo
Poderosa, gentil,y omnipotente,
¡Oh Diosa del amor, Madre sapiente!

Y aunque mis ojos no te vean
y aunque mis oídos no te escuchen
me llamas por mi nombre y me sé tuya.

Emprendo mi camino, entre los árboles,
me guía el corazón, oráculo divino,
la Sibila nunca vaticino mejor destino.

Diana cazadora,Diosa de la luna,
para guiarme por la senda
me regala un hermoso claro de luna.

Hoy escuche la voz de tu oráculo,
hoy, por fin, encontré mi camino,
¡Hoy me confirmas: hechicera de tu tribu!

©Libia A Quintero Goncalves
Todos los derechos reservados

OTOÑO


Otoño , caleidoscopio de colores
Acuarela 35cmx28cm Libia A 2003



Y… cuando el viento frío del norte llega,
los árboles en un danza deliciosamente loca
se desprenden de su cotidiano vestido verde
para vestir sus primorosas galas de fiesta

El sol… maravillado se recrea en cada hoja
Y escoge de entre todas, su mejor acuarela,
La más preciada, la do tonos cálidos
y va dejando impreso en cada hoja,
su beso rojo, vibrante de pasión estoica.

El viento retorciéndose de celos,
atropella, y gime, y aúlla, y se condena,
y en su devastante paso por la senda,
desgarrando hojas, inexorable va
sin darse tan siquiera cuenta
de que a su paso desgranando esta
una lluvia brillante de color festivo,
y que por el suelo, a su paso deja
un calidoscopio de vibrantes gemas
mezcla de rojo, amarillos y naranjas
que jamás el mejor pintor podría emular.

Son hermosas las hojas sobre el suelo,
es una capa joven, que va cayendo cálida,
que nos invita a danzar con cada hoja
que en el aire suspendida se levanta.

El cielo es azul, y la brisa es fresca,
y yo camino lento sobre las hojas
recién en el suelo aposentadas
y es como vivir en otro tiempo,
otro suelo, otro sueño, otras ansia,
otro anhelo, otra esperanza.
Es una nostalgia de cosas que no están
o que no fueron, o que simplemente
se desdibujaron en el aire inquietas
y el corazón con añoranza se pregunta
¿por que no están? ¿Adonde fueron?

Otoño es transición, paso, otro destino,
esperanza del árbol que entra en sueño profundo,
para después despertar en primavera.
Así es mi alma, revolotea con cosas sencillas,
y sube como las hojas en alas del viento,
en tu recuerdo se deleita y es feliz
y se cree que está de fiesta, y vibra y ríe
y luego…un día cualquiera, en el suelo se aposenta
para dormir un sueño profundo, reparador y sereno,
y luego renovada y hermosa, regresa en primavera
para lucir sus galas bajo el sol que la besa.


©Libia A Quintero GOncalves
Todos los derechos Reservados

domingo, 12 de abril de 2009

Depresión



















Carboncillo y lapices de color
30x22  cm    Libia A, 4.12.09


DEPRESIÓN

Un día de pronto, sin saber ni cómo, ni cuando
viene y nos abraza un algo llamado depresión,
y muy suavemente nos lleva de la mano
por un sendero donde el alma cambia su esencia
y se ve privada de su amor propio, su brillo y su color.
Donde el alma se inunda de tristeza, y de silencio,
un horrendo desapego por la vida, y un terrible desamor.

Me pesa el cuerpo y extraño la vida.
la vida parece ser igual que ayer,
pero desde el fondo de mis ojos,
todo se ha tornado gris_ ayuno de color_.

No se que hacer contra el silencio
que lentamente me va envolviendo
Silencio de cosas, silencio de besos,
silencio de risas, de caricias y de ensueño.
                                                               
Mi alma suele meterse en esos huecos;
inmensas cuevas, oscuras, frías y profundas,
y por más que la busque y por más que la llame;
no responde, ni me mira, ni retorna.
     
Estoy triste, como si te me hubieras muerto,
y vago solitaria, y presiento que mi alma
angustiada grita y grita en el silencio y
busca una salida; y en tétrico laberinto me pierdo.

Continuo cayendo. Te busco y no te encuentro
aunque estés aquí muy cerca. Mi alma en su quebranto,
te recuerda y trata de esbozar para ti una sonrisa,
pero depresión nos separa con su cerco de silencio.

Se me escapa de las manos el tiempo;
el insondable, el impredecible tiempo,
el mismo que me separa de ti, de mis hijos
de la vida misma, y de mi esencia.

No me encuentro. Camino y siempre
caminando sobre mis mismos pasos.
Nada me llena, como decía Garrik
“Nada me causa encanto ni atractivo”.

Me siento sola y los que están conmigo,
los oigo como al través de una densa niebla;
hablan, pero no parece ser el mismo idioma.
Irremediablemente estoy perdida en el silencio.

Mi alma se esconde en el fondo oscuro de la cueva,
y ni siquiera la vida misma, con su grandioso sentido
de supervivencia, logra arrancarla de las garras de esa
bestia engalanada de abandono, de silencio y de miseria.

© Libia A. Quintero Goncalves
Todos los derechos reservados

lunes, 2 de marzo de 2009

Plenitud



Afortunada al poseer esta clase de Alma
Carboncillo, 45.7x62.2 cm.
Libia A. 2-28-09


Plenitud: Cuando cierro los ojos
y me adentro muy profundo en mi alma,
y aspiro su aroma de exiquisito perfume,
y en apoptosis delirante siento como
cada átomo de mi ser estalla,
de placer, de asombro y de contento.

Inesperadamente me encuentro
frente a frente con mi Dios.
Nunca he podido encontrar
la palabra justa que me
describa el momento,solo
la belleza del instante puede
compararse con la hermosura del alma.

Todo cuanto consideramos que es bello,
es porque le estamos mirando
con los ojos del alma.La belleza sabes?
nace allí, en lo profundo de nuestra alma.

©Libia A. Quintero Goncalves
Todos los derechos Reservados