Otra respuesta a Victor Manuel :
Cuando metemos la pata, es de valientes presentar excusas, y aquí no justifico mi reacción, pero si quiero disculparme.
Cuando recibí tu comentario al poema en el cementerio, no supe que hacer en primera instancia; si publicarlo y dejarle saber a todo el que lea que tengo el privilegio de que alguien como tú me dedique algo de su tiempo o si rechazarlo y entonces no estaba valorando tu comentario. Mi flagelo siempre ha sido el estar preocupada por lo que el otro pueda pensar. Mi cruz ha sido permaner callada aún cuando las circunstancias me acusen y yo sea inocente, por eso en mi blog digo que soy fiel hasta con mis enemigos.
Hace pocos meses decidí luchar contra mis miedos, y principalmente contra esa garra que me cierra la garganta y no me deja hablar. Siempre escribí porque era la única forma de expresarme verdaderamente. La oportunidad y el campo de batalla y mi contendor fuéron insperados, (una nueva jefe) fué una pelea fuerte, y perdí mi trabajo de 10 años, más no perdí la batalla. Decidí enfrentarla, más por mí que por ella. No le guardo rencor por las consecuencias (perder mi trabajo), se que en esta ocasión, para esta lección en particular, a ella le tocó el papel de villana, para poder ser mi maestro. Alguien tiene que ser villano para que nosotros aprendamos a pelear, y a defendernos, No?
Bueno el hecho es que ésta vez
no corrí con la cola entre las patas como antes, ésta vez tuve el coraje de hacer oír mi voz, y fué bueno, fué grandioso, crecí infinitamente, me despoje de un montón de miedos, y eso me hace feliz.
Lo único es que quedé un poco "REACTIVA, quisquillosa". Así estoy, "NO ME QUEDO MAS EN SILENCIO", Ahora estoy trabajando en aprender a moderar el paso, en no contestar inmediatamente, en no perder la calma. Míralo de esta forma, estoy practicando algo que aprendí nuevo, y como pasa con todo al principio del aprendizaje, metemos la pata una infinidad de veces, y lo peor es que aun después de tener experiencia volvemos a meter la pata.
"Tengo tanto para aprender, toda una vida y no logro completar las lecciones".
También quiero hacer una aclaración sobre mi poema EN EL CEMENTERIO: en ese poema básicamente le dejándole saber al espectador: todo aquel que se sienta atraído a descubrirme, que mi alma es hermosa, pero que con cautela camine por ella porque existe un monstruo en mi, encerrado en un lugar, no sé donde exactamente, solo sé que existe, A ese lugar yo le llamo el cementerio porque de niña siempre me atemorizaron los cementerios. Como ves no tiene nada que ver con ninguna relación en particular, es más habla de todo aquello que anhele, mis ilusiones que nacieron muertas, cuando nombro a mi amor más vivo; me refiero a MI NECESIDAD PARTICULAR de sentirme amada, aceptada, admirada, y que cuando lo escribí a mis 24 años, no había llenado esa necesidad.
Cuando dijiste "que vendrías para darle a mi corazón luz y color", pensé " Si, es cierto a todos nos es concedido la gracia de llegar con nuestra luz e iluminar la vida de quienes tocamos; y la mayor parte de la veces ni por enterados nos damos. A veces nuestra personalidad, nuestra risa, un chiste, un guiño de ojo, hacen gran diferencia a quien lo recibe, a veces les cambiamos el destino y ni cuenta nos damos, a veces salvamos una vida con una sola palabra de aliento, con una sabia palabra, o simplemente compartiendo un silencio, y jamás lo sabremos.
Siempre me sorprende el hecho de hacer cosas que no quiero, a veces me estupefactan mis respuestas, y me digo a mi misma " Libia, no has aprendido nada"
Para finalizar, quiero testificar que si, tu poesía y tu palabra son para mí portadoras de luz y color, y te lo agradezco. Libia A