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lunes, 25 de abril de 2011

Una virtud por semana

Siempre he creído que debemos trabajar arduamente en  un proyecto fabuloso:  la auto-superación.
  Estamos llamados a ser mejores cada día.  Solo para ser consecuente con dos dichos que rezan  “Si no te gusta lo que ves, cámbialo”, “Si quieres cambiar el mundo empieza por mejorarte a ti mismo”. La practica de las virtudes es una de las cosas que nos ayudan a ser mejor personas, y si no es que llegamos a ser muy buenas personas,por lo menos trabajamos en mantener nuestras debilidades y defectos bajo control y con la posibilidad de majorarles.

  Hoy supe que .Benjamín Franklin tenía la costumbre de revisar y practicar una lista de trece virtudes,las cuales fue perfeccionando con el transcurso del tiempo;  me gusto la idea y la quiero poner en práctica; adicioné alguna virtudes más e hice una tabla de guía para practicar una virtud por semana. Los invito a que se unan a mi proyecto de crecer como persona cada dia. 


Castidad:   No abuses del sexo, para que  no te  empalague ni  te fastidie y que nunca afecte  la paz o reputación ya sea  propia o ajena. 

Compasión: Conduélete del que sufre, ayuda al necesitado, comparte no solo tus bienes materiales, hay quienes sufren soledad y silencio. 

Fortaleza: Se firme en las dificultades,  constante en la búsqueda. Afrontar con valor los riesgos. 

Generosidad: Cultiva el habito de dar y entender a los demás. No te quedes corto en tu sonrisa, se pronto para extender tu mano a quien lo necesita. 

Honradez: Actúa de manera  justa, recta e integra; que no haya en tu acciones engaños, falsedad o intensión de perjudicar a ningún otro.

Humildad: No te ufanes de los que tienes o sabes. No te muestres arrogante ante ninguno, toda superioridad es apariencia. Imita a Jesús y Sócrates.
 

Justicia: No hagas mal, es tu deber darla a cada uno el beneficio que merece. Respeta las ideas que son diferentes de las tuyas.

Limpieza:  No toleres la impureza o el desaseo en el cuerpo, la ropa o la vivienda.  

Misericordia: Se compasivo con el que sufre,  se benévolo con el que te ofende, se justo en el juicio o el castigo. Mejor aun abstente de enjuiciar pero jamás te  niegues al perdón.

Orden: Que todas tus cosas tengan su sitio y se cumplan a su tiempo.
 

Paciencia: Soporta las contrariedades y, o las  adversidades con  entereza, sin lamentos y sin perder la calma.

Perseverancia: Determinación de llevar a cabo lo que debes y  solucionar sin falta lo que hay que  resolver.

Productividad: No malgastes tu tiempo: crea, inventa, arregla, modifica  pero no te quedes inútil, perezoso, e innecesario.


Prudencia: Reflexiona antes de dar tus pasos o de abrir tu boca. Se discreto en tus hábitos, actúa de forma justa, adecuada y con cautela. 

Templanza: Modera la atracción por los placeres, es el dominio de la voluntad sombre el instinto. No comas hasta la pesadez y no bebas hasta la exaltación.

Silencio: No hables  sino lo que puede beneficiar a los demás o a ti mismo. Evita la conversación  trivial y no hagas chismes o denigres de quien no puede defenderse.

Sinceridad: No engañes que hace daño. No mientas que nada queda oculto bajo el sol. No guardes silencio cuando se precisa la verdad.  Que tus acciones  sean  consecuentes con tus palabras.

Sobriedad:Evita los extremos. No ostentes ni  malgastes. Haz las cosas con moderación,  excepto cuando se trata de hacer el bien a otros o a ti mismo 
 No alimentes el rencor por  las lesiones pasadas, y si haz de amargarte por ello que sea  tanto como crees que se lo merecen esas acciones.

Tranquilidad: No te molestes por bagatelas, o por accidentes comunes o inevitables. Que nada te turbe, que nada te espante.